Lo que la luna me enseñó sobre soltar
Hay noches en que la luna me habla más claro que cualquier conversación. Esta semana, con la luna llena iluminando mi cuarto, abrí el diario y escribí todo lo que cargaba sin saberlo.
Soltar no es olvidar. Es elegir no cargar más con aquello que ya cumplió su propósito. La luna me lo recuerda cada ciclo — y yo lo escribo para no olvidarlo.
